El Mundial de Fútbol 2026 se presenta como un hito tecnológico donde la TV ConectadaCTV asume un rol central en la distribución de contenidos y la captura de presupuestos publicitarios. En Latinoamérica, la penetración de estos dispositivos alcanza al 60% de los usuarios, con una marcada preferencia por el contenido deportivo: el fútbol concentra el 95% del consumo en estas plataformas. Esta infraestructura permite que la pantalla tradicional evolucione hacia un entorno medible que combina el alcance masivo con la precisión de los datos digitales, permitiendo a las marcas impactar a los usuarios en el dispositivo más emocional del hogar.
La consolidación de la CTV como canal de resultados de negocio
La industria identifica al Mundial 2026 como el evento de mayor audiencia de la década, situando a la CTV como la herramienta clave para capitalizar este fenómeno. Guido Michanie, Presidente de PML Latam, señala al respecto: “El Mundial 2026 consolida a la CTV como un canal central porque combina lo mejor de dos mundos: el alcance masivo y la atención de la TV tradicional con la segmentación, frecuencia controlada y medición del ecosistema digital”. Bajo esta lógica, la prioridad de los anunciantes se desplaza desde la simple escala hacia el control de la cadena de valor y la transparencia en la entrega del inventario premium.
La integración entre diferentes pantallas muestra indicadores específicos de rentabilidad. Según datos técnicos de la industria, las campañas que logran integrar la CTV con dispositivos móviles obtienen un Average Revenue Per User (ARPU) un 40% superior a las campañas que se limitan exclusivamente al entorno móvil. Esta sinergia permite que el reconocimiento de marca conviva con objetivos de desempeño. Desde Verben Solutions explican que: “Históricamente el Mundial fue un territorio dominado por el branding y la construcción de marca. Sin embargo, con la madurez que está alcanzando la CTV, el evento empieza a convertirse en una plataforma full-funnel”.
Desafíos operativos: volatilidad de costos y comportamiento del usuario
La planificación para 2026 debe considerar factores económicos críticos, como el incremento de los Costos por Mil (CPM), que suelen subir entre un 30% y un 50% durante los picos de consumo del torneo. A esto se suma la volatilidad de los denominados “usuarios de evento”, quienes registran una tasa de abandono un 80% más acelerada que los seguidores habituales de deportes.
Para contrarrestar estos efectos, las marcas orientan sus esfuerzos hacia planes de re-engagement. El objetivo es utilizar el impacto masivo del Mundial para activar estrategias de fidelización que transformen el interés momentáneo en una relación de largo plazo. En este entorno, la capacidad técnica de optimización es fundamental. “Hoy la diferenciación ya no depende solamente del spot creativo, sino de cómo ese mensaje se distribuye, se contextualiza y se optimiza en tiempo real”, afirman desde Verben Solutions. La implementación de tecnologías como el Machine Learning y el RTB (Real-Time Bidding) permite predecir el compromiso del usuario y ajustar la entrega de anuncios de acuerdo con el desarrollo del torneo.
Atribución omnicanal: de la pantalla al punto de venta
Uno de los avances más relevantes para este ciclo mundialista es la capacidad de trazar una línea directa entre la exposición publicitaria y la conversión final. Mediante la integración nativa de la CTV con los Mobile Measurement Partners (MMPs), se han desarrollado metodologías de atribución cross-channel. Estas técnicas permiten conectar una impresión en la pantalla grande con una acción concreta en el móvil, como la instalación de una aplicación o una compra, utilizando tecnologías de emparejamiento de direcciones IP (IP Match).
En este sentido, Michanie destaca: “Hoy es posible construir marca en simultáneo mientras se generan acciones medibles, acortando la distancia entre awareness y conversión”. Esta capacidad se extiende hasta la integración con datos de Retail Media, permitiendo vincular un anuncio visto en la televisión con una conversión en un supermercado o aplicación esa misma tarde.
De acuerdo con Rocket Lab: “Ya no tenemos que elegir entre generar conocimiento o generar conversiones; podemos hacer ambas de forma simultánea. En este Mundial, la CTV actúa como el motor que impulsa la intención de compra, mientras que la medición del rendimiento nos permite trazar esa conversión de manera directa”.
Oportunidades para marcas no patrocinadoras
El ecosistema digital permite que empresas sin patrocinios oficiales participen en la conversación cultural del evento. A través de la publicidad programática bajo el modelo dCPM, estas marcas pueden acceder a inventarios en plataformas de streaming y dispositivos como Roku, Apple TV o Amazon Fire Stick. Esto incluye el uso de formatos de video pre-roll y mid-roll en contextos relacionados con el fútbol sin necesidad de activos oficiales.
Sobre este punto, el presidente de PML Latam sostiene: “Las marcas no patrocinadoras pueden capturar valor trabajando contexto, data y contenido sin necesidad de activos oficiales. En la práctica, la amplificación del vivo y la conversación social diluyen la diferencia entre sponsors y no sponsors”. La clave reside en la relevancia creativa y la precisión en la segmentación para capturar la atención de manera efectiva. En sintonía, Verben Solutions añade que muchas marcas trabajan bajo la lógica del marketing en tiempo real, amplificando conversaciones desde la CTV hasta las redes sociales.
Estándares de transparencia y métricas de atención
Ante la alta inversión requerida, los anunciantes demandan mayores niveles de auditoría y validación. Un debate central en la CTV es la visibilidad real, específicamente el riesgo de que los anuncios se reproduzcan cuando el televisor está apagado. Para combatir el desperdicio de impresiones, la industria aplica modelos de atribución probabilística y exige conjuntos de datos granulares por demografía y tipo de dispositivo.
“Hoy los anunciantes demandan mediciones independientes de terceros, métricas de atención real y tecnologías que validen que los anuncios se reprodujeron efectivamente en una pantalla activa”, señalan desde Verben Solutions. La discusión actual se enfoca en cómo garantizar la calidad y la confianza en la medición, priorizando el impacto incremental y las instalaciones asistidas sobre el volumen bruto de impresiones.
Narrativas transmedia y la jornada del usuario
El diseño de las campañas para el Mundial 2026 requiere un entendimiento de la dinámica multipantalla. El espectador consume el partido en la CTV, pero interactúa en redes sociales y realiza apuestas o consultas en el móvil simultáneamente. Por ello, las estrategias efectivas proponen una narrativa donde cada dispositivo cumple una función específica: la CTV genera impacto y storytelling, mientras que el móvil habilita la interacción y la conversión.
Rocket Lab sugiere que la estrategia debe pensarse como una jornada que lleve al usuario de la televisión al móvil, utilizando herramientas como códigos QR que conecten la pantalla principal con una acción inmediata en la aplicación del anunciante. Desde Verben Solutions plantean: “El desafío creativo está en construir historias que evolucionen entre pantallas, en lugar de simplemente replicar el mismo spot en distintos formatos”.
En conclusión, el Mundial 2026 marcará un punto de inflexión en la integración entre exposición mediática y comportamiento de compra. La capacidad de vincular la publicidad en televisión conectada con resultados de negocio medibles en tiempo real transforma a este evento en una plataforma donde el branding y el performance operan bajo un mismo ecosistema tecnológico.



