Cervecería y Maltería Quilmes presentó la última etapa de su ambiciosa campaña publicitaria titulada “CoRazones para Creer”, en el marco de la Copa del Mundo 2026. Guido “Chapa” Lofiego, Director de Marca Quilmes, reflexionó sobre el desafío de ganar dos mundiales consecutivos, la conexión emocional con los ídolos argentinos y el lugar de la compañía en la cultura nacional. A su vez, hizo referencia al profundo mensaje detrás de esta nueva pieza que desafía la lógica y apela a la fibra más íntima de todos los argentinos.
Con la pelota ya rodando, el interrogante que la marca pone sobre la mesa es tan ineludible como desafiante: “¿Estamos para ganar dos mundiales consecutivos?”. Ante una estadística histórica que dicta que lograr esta hazaña es verdaderamente “jodido”, la campaña propone correrse de la lógica racional y apostar a la convicción dictada por el corazón, un rasgo histórico e inquebrantable de la identidad nacional.
El sueño personal y el peso de una marca icónica
Durante el inicio de su charla, Lofiego no pudo ocultar su emoción y se permitió un momento de genuina autorreferencia para dimensionar lo que significa liderar la estrategia de una empresa de este calibre. “Es para mí un sueño, de verdad, hoy ocupar el rol que ocupo”, confesó el ejecutivo frente al público. Para ilustrar este sentimiento, compartió un recuerdo de su infancia que refleja el impacto de la publicidad de la marca a través de las generaciones: “Yo tenía un recorte de un diario pegado en la pared con el comercial de 1998 con la letra del comercial de ‘gol, gol, gol’, lo tenía pegado en mi pared y hoy tengo el orgullo, el honor y el privilegio de ser el responsable de esta marca que es una cosa hermosa, que es sinónimo de todo lo que somos”.

Para el directivo de marca, el valor principal de Quilmes radica en su presencia ininterrumpida a lo largo de las décadas, acompañando a la sociedad en sus pasiones más arraigadas. “Es una marca que siempre estuvo ahí, que construyó parte de nuestra historia y nuestra cultura musical, acompañó y construyó parte de nuestra historia y nuestra cultura deportiva”, explicó. Esta integración con la comunidad, ejemplificada en su arraigo en lugares como la histórica Villa Argentina, convierte a la bebida en un símbolo omnipresente.
Lofiego lo graficó con una imagen cinematográfica: “Las marcas icónicas son aquellas que se insertan naturalmente en la cultura y yo creo que podés ver una película, no importa de los tiempos que sean, que si hay una Quilmes ahí de fondo, esa escena está correcta porque siempre estuvimos y siempre vamos a estar”.
Una oda a la argentinidad: lo posible dentro de lo imposible
A la hora de detallar el enfoque de esta nueva comunicación mundialista, el ejecutivo destacó que el hilo conductor siempre busca “enaltecer esa cosa tan nuestra, tan única, tan hermosa, que nos hace distintos de todo en el mundo”. Es por esto que “CoRazones para Creer” no se limita al terreno del deporte, sino que abarca la esencia misma del ser nacional. “En este comercial que trajimos para el mundial, lo que queríamos hablar era de esa cosa tan argentina que trasciende lo futbolístico, de encontrar posibles en lo imposible”, aseguró el ejecutivo.
En la visión de Lofiego, la irracionalidad apasionada es un motor indispensable para el país: “No hay nada más argento, no hay nada más de nosotros que donde alguien ve posibilidades nulas, podemos darle bola a la razón, pero terminamos haciéndole caso al que realmente manda”, sentenció, enalteciendo esa capacidad de resiliencia y convicción. Por tal motivo, la decisión estratégica fue clara: “Decidimos en este mundial no hacer algo estrictamente futbolístico y decidimos hacer una oda a la argentinidad, tratando de encontrar grandes bastiones de nuestra cultura muy cercanos a nosotros”.
Figuras de lo imposible
Para materializar esta oda, la pieza audiovisual reunió a personalidades legendarias que han roto barreras y protagonizado hitos inexplicables. El comercial cuenta con la presencia de íconos como Charly García, Manu Ginóbili, Leandro Paredes, Ángel Di María, Guillermo Cóppola, y los campeones olímpicos Cecilia Carranza y Santiago Lange, además de rememorar hazañas como la del Tata Brown jugando con un hombro dislocado en la final del 86, o el cruce de los Andes de José de San Martín.

Lofiego hizo un paréntesis especial para destacar la inclusión de comunicadores jóvenes, como Gastón Edul y Morena Beltrán. Según relató, “en un contexto donde lo fácil o lo que vendía era la crítica, ellos apoyaron, acompañaron y les fue redituado con lealtad de un equipo que los quiere”. Para el ejecutivo, su inclusión es justa porque “vieron donde todos veían un imposible, una posibilidad”.
El respaldo creativo de un país “de película”
Semejante despliegue narrativo y visual contó con el trabajo de la agencia draftLine y una imponente producción de LANDIA, bajo la dirección de Matías Moltrasio y Andy Fogwill. Desde la visión de la agencia, Florencia Loda y Emilio Yacon, Chief Creative Officers de draftLine, compartieron la premisa que guió el proyecto: “Siempre está la observación de que Argentina es un país donde suceden cosas tan particulares que parece guionado”.
Los creativos resaltaron que nuestra historia está repleta de “momentazos” improbables, como “un chico de 12 años en Fiorito que habla a cámara y dice que su sueño es jugar un Mundial y luego termina jugando cuatro”, o “un hombre que viaja un día en la línea C y una semana después lo hace en el Papamóvil”. En sintonía con las palabras de Lofiego, desde draftLine plantearon el dilema central de la campaña: “Llega el momento de pensar si podemos ganar dos mundiales seguidos y… está jodido. Pero si paramos un poco la pelota aparece algo que nos ilusiona, una sensación de creer que se puede. Porque cuando te ponés a pensar en ‘momentazos’ de Argentina, realmente conseguimos cosas imposibles. ¿Y mirá si logramos una más?”.
El veredicto del corazón
Con “CoRazones para Creer”, Quilmes vuelve a abrazar a los consumidores en ese punto de encuentro exacto donde conviven la duda racional, la esperanza popular y la pasión desbordante. Tras un extenso proceso de trabajo que involucró a docenas de profesionales de las áreas de creatividad, producción, conexiones y estrategia corporativa, la marca logra poner en palabras el sentir de millones de hinchas.
A modo de cierre formal sobre el espíritu de este monumental lanzamiento, Lofiego dejó una reflexión final que resume a la perfección el propósito histórico de la compañía y el objetivo emocional de cara al torneo más importante del mundo: “Sabemos que el desafío es enorme y que repetir un logro así no es sencillo. Pero también sabemos que hay algo que nos define como argentinos: una manera de enfrentar lo difícil que no siempre se explica desde la razón. Esta campaña es una invitación a volver a conectar con eso que nos hizo llegar hasta acá”.



