En este nuevo episodio de Masters of Marketing Latam, Carolina Gallego, Directora de Marketing de Aguas de Origen, analiza la relación entre la rentabilidad empresarial y el mantenimiento de programas de impacto social y ambiental a largo plazo.
Estrategia de portafolio y diferenciación
La compañía opera con un propósito definido: “Fomentar los hábitos de hidratación diaria de los argentinos a través de un portafolio de productos saludables y con un impacto sustentable en el planeta”. Gallego explicó que cada marca cumple un rol específico para alcanzar distintos segmentos de consumidores.
Sobre Villavicencio, la directiva señaló que la marca busca restablecer una conexión más saludable entre las personas y la naturaleza. A pesar de competir en una categoría que puede considerarse un commodity y tener un precio superior al promedio, Gallego afirmó: “El consumidor, cuando realmente le mostrás el valor que tiene la marca, está dispuesto a pagar por ese producto”. La ejecutiva destacó el origen del agua en una reserva protegida de 60.000 hectáreas en Mendoza y su proceso natural de mineralización.
Por otro lado, Villa del Sur se enfoca en “promover los hábitos de hidratación diario en las familias” con una oferta que incluye formatos de gran volumen como bidones de 6 litros.
Sustentabilidad y negocio
Un eje central de la conversación fue la sostenibilidad económica de los proyectos ambientales y sociales. Gallego fue enfática respecto a la necesidad de resultados financieros para sostener el propósito: “Si no hay negocio, no podemos hablar de sustentabilidad, porque necesitamos la parte económica para después poder bajar todos los programas que nosotros tenemos”.
La directiva subrayó la importancia de la consistencia y el compromiso a largo plazo en estas iniciativas. “Una vez que entramos, entramos para quedarnos”, aseguró Gallego, citando como ejemplos los 25 años de cuidado de la reserva Villavicencio y la colaboración con Fundación Avina desde 2011.
Iniciativas de impacto social y ambiental
Aguas de Origen, certificada como Empresa B, ejecuta programas específicos para mitigar su impacto ambiental y generar valor social.
- Reciclaje: a través de la alianza con Fundación Avina, trabajan con 5.000 recuperadores urbanos y 45 cooperativas en 40 ciudades para incentivar el reciclaje y reincorporar el plástico en sus empaques.
- Acceso al agua: junto a la empresa social Agua Segura, implementan soluciones tecnológicas en escuelas rurales. “El año pasado ejecutamos más de 15 escuelas con este programa llegando a 1.000 alumnos”, detalló Gallego.
Transparencia y consumidor
Consultada sobre la recepción de estos mensajes por parte del público, Gallego indicó que el acceso a la información permite validar las acciones de las empresas. “Hoy es fácil saber quién te está mintiendo y quién no, porque todo está disponible y accesible”, afirmó.
La ejecutiva concluyó que la experiencia directa, como las visitas a la reserva natural, refuerza la lealtad del cliente: “Cuando ven cómo se preserva el hábitat y cómo trabaja todo nuestro equipo de guardaparques el consumidor está dispuesto a pagar más por ese producto porque sabe realmente de dónde viene”.
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